10 septiembre, 2018

El lenguaje corporal en las Presentaciones: falsas creencias

Si habéis realizado alguna formación en hablar en público o en presentaciones os sonará la regla del 55-38-7 fruto de la investigación del profesor de Psicología americano en UCLA Albert Mehrabian. En términos generales, la cultura popular interpreta esta norma cómo que cuando comunicamos un mensaje de formal oral:

  • el 55% de nuestro mensaje se comunica a través de nuestras expresiones corporales (gestos, posturas)
  • el 38% a través de nuestro tono de voz (entonación, tono, énfasis) y
  • sólo el 7% a través de nuestras palabras, comunicación verbal
Present Killer Mehravian

Presentaciones Killer

Esta afirmación proviene de una confusión en la interpretación de la investigación de A. Mehrabian. De hecho,  el propio autor ha intentado dejarlo claro en su página web confirmando que su teoría del 55-38-7 es sólo aplicable cuando comunicamos sentimientos y/o emociones, y no es aplicable a todo tipo de comunicaciones. Es decir, sí es válida esta regla cuando expreso en público “cuanto te quiero” o “que contento estoy”, sólo entonces el lenguaje corporal toma un protagonismo en la comunicación por encima de todo.

 

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Por lo tanto, en las presentaciones, donde se transmite una comunicación más racional, las palabras importan, el contenido es el rey,  y la comunicación corporal  no es un factor decisivo. En definitiva, una buena comunicación corporal es importante cuando presentamos, pero no lo es todo.

Al presentar, el lenguaje corporal es un vehículo  para hacer entender tu mensaje, por lo que debe estar alineado con tu mensaje. De hecho, no hay una forma correcta de estar en pie, gesticular o presentar, depende de lo que tú quieras comunicar. Todo lo demás erosiona la autenticidad. Esta reflexión para desacreditar el mito de que “el lenguaje corporal en las presentaciones debe ser  perfecto”, se basa en ejemplos reales como el de Steve Jobs. Si consideramos las normas que se contemplan en los libros de lenguaje corporal, el mismo Steve Jobs infringía muchas de ellas : cruzaba sus brazos, jugaba con cosas en sus manos, etc… pero nadie duda que era un magnífico comunicador y sus presentaciones legendarias.