15 noviembre, 2018

¿Hay algo más poderoso que una idea bien comunicada?

Todo lo que nos rodea surgió porque alguien tuvo una idea (Edison y Tesla con el descubrimiento de la electricidad, Gutenberg con la imprenta, Tim Berners Lee con internet etc…). Las ideas son enormemente poderosas si se comunican con eficacia. Podemos explicarlas en una charla informal, una presentación o en una reunión semanal de trabajo.  Las ideas importan porque son capaces de cambiar el punto de vista de una persona sobre un tema determinado o cambiar su forma de actuar.

Hace apenas unos días vi un vídeo de Chris Anderson, reconocido periodista y escritor,  actualmente director de la organización TED Talks cuyo contenido en aplicable a cualquier charla o presentación. Os animo a verlo:

 

Anderson afirma que las ideas son la fuerza más poderosa que modela nuestra cultura. Anderson afirma que la tarea de cualquier persona al  comunicar una idea es conseguir construir esa idea en la mente de la audiencia. Eso es precisamente lo que intentamos conseguir cuando hacemos una presentación. Para ello nos da 4 pautas:

1. Limita tu presentación sólo a una idea. Pon ejemplos , contextualízala. Todo lo que digas debe ir relacionado y dar apoyo a tu idea principal

2. Da a la audiencia una motivo que les interesa para escucharte.

3. Construye tu idea paso a paso, usando conceptos y un lenguaje familiar que entienda la audiencia.

4. Hazte la siguiente pregunta ¿a quien beneficia mi idea? Solo debes realizar una presentación si crees que tu idea puede ser motor de cambio y conseguir:

  • inspirar al audiencia a hacer algo diferente,
  • cambiar el punto de vista sobre un tema o
  • cambiar el comportamiento